la experiencia contada por ellas

Cada proceso es único. Cada mujer llega desde un lugar distinto.

Pero todas comparten algo: el momento en que deciden escucharse y darse espacio para sanar.

Aquí encontrarás palabras de mujeres que se permitieron el proceso y caminaron su transformación acompañadas.

Fue como una ola de energía buenísima que me decía que esto no es importante. Y que dejara de concentrar mi energía allí que in the bigger picture no es nada… Y me invadió una sensación muy top. De plenitud. De soy rica. En todos los sentidos.

Y era como si estuviera flotando por la vida y mi cuerpo fuera enorme como el universo

Encontré a Izumi y me alegro por ello.
En la terapia trabajamos bloqueos relacionados con el cambio profesional, vivir de lo que quiero. Se mueven muchas cosas y sin remover historias ni el pasado, el cuerpo va sacando memorias y sanando. Es brutal. He hecho muchas terapias pero esta es fantástica. Izumi es amorosa y muy buena acompañante, estoy muy feliz de haberla encontrado.

Es un momento intensamente suave. Un encuentro entre mujeres, respirando juntas, aliviando el cuerpo juntas, recibiendo las emociones, las nuestras tal como las de las compañeras.

Un momento libre de juzgamiento o reglas. Un momento para estar y sentirse acompañada sin compromiso.

Una paréntesis en el día, la semana, la rutina… Un respiro.

Empezamos con movimientos suaves para despertar, aliviar, alinear el cuerpo, seguimos ampliando los movimientos hasta bailar, para liberarse juntas pero cada una a su ritmo.

Respirar en grupo permite hacer circular las energías, compartirlas. Acabamos brindando y charlando para intercambiar las experiencias. Sales de aquí con la sonrisa puesta.

La necesidad de encontrarse y compartir entre mujeres es ancestral, y es una necesidad, lo olvidamos demasiado.

Doy gracias a Izumi por llegar a mi vida, he hecho un parón, me he puesto en primer lugar. He ido a comprarme ropa, que hacía 3 años que no compraba, en definitiva primera yo. Me dicen egoísta, yo lo llamo amor propio.

Izumi me ha hecho parar, mirarme y cuidarme. Cosa que antes no hacía. Solo miraba por los demás.

Para mí se creó un ambiente lleno de energía, es un espacio especial que compartimos entre todas aunque no nos conocíamos. Una manera de sentirte libre de expresarte sin vergüenza. Gracias.

Gracias Izumi por ser guía y maestra. Por darnos herramientas tan valiosas y acompañarnos de manera amorosa y con tanta escucha y presencia en este maravilloso camino del autoconocimiento. Compartir desde el corazón lo que a ti te ha ayudado en tu camino como la meditación, breathwork, Int y hacer de espejo para poder dedicarnos un espacio a nosotras mismas de autocuidado y presencia. Gracias a mujeres como tú que son luz.

Si algo de esto resuena contigo...

Tal vez no necesites más información. Tal vez solo necesites escucharte.

Si alguna de estas palabras te toca, confía en ese sentir.

Tu historia aún se está escribiendo. Y puede ser diferente.